05/05/2026
Disfrutaron de una experiencia enriquecedora, donde pudieron conocer algunos de los principales atractivos culturales, históricos y naturales de la capital alavesa.
La visita comenzó con un recorrido por el Museo de Arte Contemporáneo, cuya colección permanente, integrada por cerca de 3.000 obras, está considerada una de las más relevantes del arte contemporáneo vasco y español. El grupo pudo acercarse de forma directa y didáctica a distintas corrientes artísticas.
Otro de los puntos clave del fin de semana fue la Plaza de la Virgen Blanca, auténtico corazón de la ciudad y punto de partida ideal para adentrarse tanto en las calles del Casco Medieval como en la zona del ensanche. El casco antiguo, declarado conjunto monumental en 1997, ofreció un recorrido cómodo gracias a sus rampas mecánicas y ascensores exteriores, facilitando el acceso a una zona situada sobre una colina y cargada de historia.
En este entorno, el grupo visitó la Catedral de Santa María o Catedral Vieja, uno de los edificios góticos más emblemáticos del centro histórico, así como el Museo de Arqueología y el Museo Fournier de Naipes, un complejo museístico ubicado en pleno casco medieval. Este último, considerado uno de los cinco mejores museos de naipes del mundo, sorprendió con sus colecciones históricas procedentes de los cinco continentes.
La agenda cultural continuó con el Museo de la Armería, que recorre la historia desde los orígenes de la humanidad hasta comienzos del siglo XX, y el Museo de los Faroles, que alberga las 271 piezas de vidrio policromado que desde hace más de un siglo iluminan la ciudad cada 4 de agosto durante las fiestas de la Virgen Blanca.
El programa también incluyó espacios al aire libre, como el Anillo Verde, un conjunto de grandes parques que rodean la ciudad y cuyos recorridos accesibles permitieron disfrutar de la naturaleza en un entorno tranquilo y adaptado. A ello se sumó la popular Ruta de los Murales, una de las propuestas más singulares de Vitoria-Gasteiz, donde el arte urbano se integra con la vida del barrio.
No faltaron las paradas institucionales y tradicionales, como la visita al Parlamento Vasco, al Mercado de Abastos, uno de los mercados tradicionales de la ciudad, y al Palacio de Ajuria Enea, contemplado desde el exterior.
El fin de semana finalizó con un sentimiento compartido de alegría y satisfacción, llevándose el grupo momentos especiales, nuevos aprendizajes y la certeza de haber disfrutado de una experiencia motivadora y muy entretenida.